No es una percepción, es una realidad: 

la maduración del sistema nervioso en la infancia se ve comprometida por el estilo de vida actual, demandando una intervención preventiva urgente.

Llevamos años observándolo: cada vez hay más niños y niñas con dificultades. Vemos inquietud, ansiedad, desmotivación, inseguridad. Reparamos en que no logran mantener la atención, tolerar la frustración, y/o  les cuesta seguir el ritmo escolar. En demasiadas ocasiones, acaban marcados de por vida por ETIQUETAS que proponen cronicidad y medicación.

Las familias están preocupadas y los docentes desbordados. El entorno ha cambiado radicalmente, reduciendo las oportunidades de desarrollo motor y sensorial esenciales, mientras que el sistema actual se enfrenta a listas de espera interminables y a una falta crítica de herramientas de acompañamiento del desarrollo infantil y para la detección temprana de dificultades.

No es una tendencia, es una crisis de salud pública. La Asociación Española de Pediatría (AEP), en 2024 (en su Manifiesto del día de la Pediatría), ya calificaba la situación actual como una Emergencia Sanitaria.

La salud mental y el neurodesarrollo de nuestr@s niñ@s están en una situación límite.

Tras la pandemia, los trastornos del neurodesarrollo y de salud mental en niños, niñas y adolescentes han escalado un 47%, creando una emergencia silenciosa que amenaza el bienestar y el desarrollo de toda una generación.

Llegar al diagnóstico ya es llegar tarde. Los pediatras están advirtiendo desde hace tiempo de que las consecuencias de no actuar ahora serán devastadoras. Por eso, el lema de la AEP 'Construyendo futuros saludables' no es un deseo, es un mandato: necesitamos un enfoque preventivo desde las primeras etapas de la vida.

Esta batalla no se gana solo en las consultas, en los hospitales. La medicina pide auxilio y destaca especialmente al entorno educativo y familiar como piezas clave. Familias equipos docentes y especialistas quienes debemos trabajar juntos para acompañar el desarrollo de nuestros menores, para detectar precozmente y poder actuar a tiempo. Construir este futuro depende de todos y todas; ignorar esta realidad ya no es una opción.

No podemos limitarnos a esperar el síntoma; debemos dotar a las aulas y a las familias de estrategias que aseguren una arquitectura cerebral sólida desde la base.

M.I.N.D.® nace para rescatar la PREVENCIÓN, ese camino tan evidente como olvidado.

Docentes y Familias: no sois el problema. Sois parte de la Solución.

Sabemos que os dejáis la piel cada día. Equipos docentes que trabajais con ratios imposibles, intentando llegar a todo y a todos. Madres y padres que hacéis malabarismos para conciliar lo inconciliable. Y aún así... creáis oportunidades donde no las hay. Detectáis miradas perdidas, frustraciones que duelen y pequeños avances que nadie más ve.

Nuestro Compromiso con Vosotros: A menudo, a quienes educan y cuidan les falta tiempo, formación específica o simplemente alguien que les diga por dónde empezar. M.I.N.D. no viene a juzgar, viene a dar herramientas.

 

 Para el Claustro y los Equipos Docentes: Convertimos vuestras intuiciones en certeza técnica. Os damos recursos para observar y acompañar el neurodesarrollo en el aula.

Observáis cada día cómo la diversidad en el aula aumenta mientras los recursos disminuyen. Necesitáis entender qué hay detrás de ese alumnado que "no quiere" trabajar o que "no puede" estarse quieto. Buscáis estrategias basadas en la neurociencia que os permitan transformar vuestra práctica docente y llegar a cada niño o niña.

 

Para la Familia: El desarrollo no se delega, se acompaña. Os ayudamos a que el hogar sea un motor de crecimiento,

Sentís que algo no va bien, pero os dicen que "ya madurará". Veis su frustración diaria con los deberes, su desmotivación o sus problemas para relacionarse, y buscáis respuestas que vayan más allá de una simple etiqueta. Queréis herramientas prácticas para ayudarles a desplegar todo su potencial desde casa.

 

No debéis ser el último eslabón de la cadena. Sois la primera oportunidad de hacer bien las cosas.

Más que un logo, un mapa de infinitas oportunidades.

Cuando veas nuestro cerebro formado por piezas de colores, no veas solo una imagen. Representa la neuroplasticidad: la capacidad asombrosa del cerebro infantil para construirse y transformarse a través de la experiencia.

¿Qué significan estos colores?

Diversidad: Cada pieza es un área del desarrollo (motor, emocional, cognitivo, sensorial). Ninguna funciona aislada; todas se necesitan para brillar.

Potencial: Cada color representa una posibilidad, un camino neuronal que puede abrirse o reforzarse si ofrecemos el estímulo adecuado en el momento justo.

Unicidad: Como en nuestro logo, cada niño encaja las piezas a su propio ritmo, toda persona en desarrollo merece disponer de las oportunidades necesarias para poder contar con el mayor número de piezas para completar su desarrollo.

Aquí empieza una nueva forma de mirar el neurodesarrollo. Porque la infancia merece la oportunidad de brillar con luz propia, sentando las bases de una vida adulta plena.

M.I.N.D.® es un Programa neuroeducativo integral orientado a estimular, fortalecer y acompañar el desarrollo infantil, poniendo especial foco en la prevención y la detección temprana de posibles dificultades.

 

Nuestra Filosofía: De la Piel al Cerebro

Se basa en el principio de que el desarrollo en la infancia ocurre de abajo hacia arribasiguiendo una jerarquía natural que debemos respetar:

1. Cuerpo y Movimiento: La base. Sin control corporal, no hay atención sostenida.

2. Emoción: La seguridad. Sin vínculo y regulación, el cerebro se bloquea.

3. Cognición: La cima. Lectura, escritura y cálculo son el resultado final, no el principio.

 

Nuestros 3 Ejes de Acción:

1. PREVENIR (Estimulación Oportuna): Implementamos en el aula de forma diaria, lúdica y emocional, rutinas de patrones básicos de movimiento (rodar, arrastrarse, gatear, saltar, braquiación...). Integramos estimulación táctil, propioceptiva y vestibular, claves para la organización cerebral y la autorregulación, e igualmente estimulación auditiva y visual, como base de la atención, el lenguaje y la percepción, y finalmente la integración entre desarrollo motor, emocional y cognitivo

Estas actividades organizan el sistema nervioso, previniendo dificultades de aprendizaje antes de que aparezcan.   

2. OBSERVAR (Formación): Capacitamos al claustro y a las familias para "hacer visible lo invisible". Entrenamos la mirada del profesorado y de las familias para que comprendan qué hay detrás de un niño o niña que no para quieto/a o que no coge bien el lápiz.

3. DERIVAR (Detección temprana): Actuamos como un filtro de seguridad. Al conocer el desarrollo normativo, podemos detectar señales de alerta de forma precoz y derivar, en primer término, al Equipo de Orientación y, si fuera necesario, a centros o especialistas cualificados de forma ágil, evitando años de frustración escolar y familiar.

"La intervención preventiva temprana es más eficiente que la rehabilitación tardía. Con la creación e implementación de programas y políticas efectivas para la infancia temprana, la sociedad puede asegurarles a los niños cimientos sólidos para un futuro productivo. Cuatro décadas de investigación en evaluaciones han identificado que éste tipo de programas pueden mejorar una amplia gama de resultados con impactos que se prolongan hasta la edad adulta. Las intervenciones efectivas se fundamentan en la neurociencia y en la investigación sobre el desarrollo infantil y se guían por la evidencia sobre qué funciona y para qué propósito. Si se presta especial atención a su calidad y mejoramiento continuo, estos programas pueden ser costo-efectivos y producir resultados positivos para los niños." (Center on the Developing Child. Harvard University).

¿DÓNDE TRABAJA M.I.N.D.®?

M.I.N.D.® actúa donde la vida sucede.

El desarrollo no es una asignatura, es la vida misma. No ocurre en abstracto: ocurre en los brazos, en las aulas y en los entornos que acompañan a la infancia. Por eso, no nos limitamos a un gabinete; creamos una alianza sólida entre los mundos más importantes para cada niño y niña.

1. EN EL COLEGIO:

El motor del día a día. Allí pasan horas, días y años. Aprenden a convivir y a descubrir el mundo, pero también es donde muestran las primeras señales: pequeñas luces o pequeñas alarmas.

Nuestra acción: M.I.N.D. se integra en el aula, junto al equipo docente, que conoce los ritmos y silencios de su alumnado. Convertimos el colegio en un espacio de estimulación neuromotora preventiva, donde el movimiento y la emoción preparan al cerebro para aprender.

2. EN CASA:

El refugio y el vínculo. En el hogar está su ritmo y su corazón. Allí, un gesto basta para notar que algo no va bien o para celebrar un avance que nadie más ve.

Nuestra acción: Acompañamos a las familias para que el hogar sea un motor de crecimiento sin convertirse en una "clínica". El desarrollo no se delega, se acompaña. Ofrecemos pautas para que quienes ejercen la crianza entiendan qué necesita el cerebro de sus hijos e hijas en cada etapa.

3. EN LA "VIDA REAL":

La conexión. Lo que se vive durante la infancia deja una huella más profunda que lo que hereda. Las experiencias, los vínculos y los estímulos moldean su cerebro de manera literal.

El resultado: Cuando familia y escuela hablan el mismo idioma neuroeducativo, construimos una oportunidad real para que cada niño y niña llegue donde tiene que llegar.

Porque el cerebro no se hereda, se construye.

LA CIENCIA DETRÁS DE M.I.N.D.®

M.I.N.D.® convierte la evidencia en acción.

No nos basamos en modas educativas. M.I.N.D. se sustenta en décadas de investigación en neurociencia y psicología del desarrollo. Sabemos que el sistema nervioso es plástico y que la arquitectura cerebral se construye de abajo hacia arriba: desde la experiencia sensorial y motriz hasta el pensamiento complejo.

El periodo de 0 a 8 años es una ventana crítica. Lo que no se estimula, se debilita; y lo que se entrena, se fortalece. No lo decimos nosotros, lo dice la ciencia:

SOBRE EL ENTORNO:

  • El entorno como constructor de arquitectura cerebral: "El cerebro se construye a lo largo del tiempo, desde la base. [...] Las experiencias tempranas afectan la calidad de esa arquitectura, estableciendo un cimiento sólido o frágil para todo el aprendizaje, la salud y la conducta posteriores." Centre on the Developing Child Harvard University (2017).
  •  El impacto del ambiente en los primeros 8 años: "Un medio ambiente enriquecedor y positivo, durante los primeros ocho años de vida, incide en la capacidad de adaptación y el desarrollo de habilidades sociales y cognitivas." Salas y Morales (2004).
  • El estrés como enemigo del aprendizaje: "Cualquier elemento de estrés hará que el cerebro se active en estado de alerta, y que no pueda asimilar los estímulos del entorno. Ello debilitará su desarrollo y su rendimiento académico, entorpecerá los mecanismos del aprendizaje [...] e inducirá al fracaso escolar." Jiménez (2013).
  • La responsabilidad compartida: "Una de las principales prioridades de los padres y de la sociedad en pleno, es proporcionar las oportunidades y recursos adecuados para el desarrollo óptimo de los infantes, teniendo en cuenta que la educación y el cuidado de los mismos es una responsabilidad conjunta del hogar, la escuela y la comunidad." Salas y Morales (2004).

SOBRE LA PLASTICIDAD:

  • La importancia crítica de la primera infancia: "Es en la primera infancia cuando se consolida la estructura y la base de la personalidad armónica e integral [...] y la estimulación adecuada en este momento del neurodesarrollo garantiza los primeros contactos con el mundo exterior y determinará su desarrollo futuro." Gutiérrez y Ruiz (2018).
  • El periodo crítico de 0 a 8 años: "Están los denominados periodos críticos, que se producen en momentos concretos, breves y bien definidos. Este periodo crítico se establece entre los 0 y los 8 años de edad." Carlson y Birkett (2018) / Documento Evidencia Científica.
  • La fase más importante del ciclo vital: "La primera infancia es la fase de desarrollo más importante de todo el ciclo vital. Es el momento en el que los niños toman conciencia de sí mismos y del mundo que los rodea." Gallego (2019).
  • El binomio Emoción-Cognición: "Para que se produzca el aprendizaje éste debe vincularse a la emoción [...] se habla del binomio indisoluble emoción-cognición." Mora (2013) / Ferré y Ferré (2013).
  • "Las conexiones neuronales: "Solamente con la repetición de un estímulo [...] es que se produce la mielinización, proceso por el cual las conexiones neuronales quedan protegidas [...] transformándose en duraderas y sientan la base del aprendizaje." — Fossati (2016)

SOBRE LA PREVENCIÓN:

  • La eficiencia de actuar antes: "La intervención preventiva temprana será más eficiente y producirá resultados más favorables que la rehabilitación que se haga más tarde en la vida." Centre on the Developing Child Harvard University (2017).
  • La urgencia de no esperar a los 4 años: "Los programas educativos deben iniciarse desde la primera infancia [...] atendiendo sobre todo las recomendaciones de los neurocientíficos, quienes señalan que comenzar a los cuatro años es demasiado tarde." López y Siverio (2005).
  • Prevención universal en el aula: "[La estimulación oportuna] no se restringe a una terapia remedial e individual, sino que se convierte en una estrategia preventiva que busca el beneficio del desarrollo integral de todos los niños." Arango et al. (2002) / Documento Evidencia Científica.
  • El docente como agente de detección: "Son estos profesionales [docentes y cuidadores] quienes proporcionan los medios para que el entorno aporte significativamente al desarrollo de los niños; así mismo, son quienes pueden detectar tempranamente factores de riesgo que puedan desviar el curso del mismo." Gallego (2019).

¿Hablamos de futuro?

Si formas parte de un equipo docente o directivo, o eres una familia que crees que la prevención es el camino, queremos conocerte. Convierte tu centro en un espacio M.I.N.D.

Nuestro email: info@programamind.es

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